Historia

Antes de la reconquista de Valencia por Jaime I, la villa de Andilla era gobernada por el moro Abu Zayd. Abu Zayd buscó la colaboración de Jaime I, y se convirtió en vasallo suyo, cediéndole este sus derechos sobre el reino de Valencia al rey aragonés.

Durante el reparto del país reconquistado (1238-1273), Jaime I, generosos con los que le habían ayudado en la conquista, dio a Don Ximén Pérez d´Arenos Primer Barón de Andilla, el castillo y la villa de Andilla, el 27 de diciembre de 1237. Unos años después, en 1292, se estableció la Baronía de Andilla cuando el citado Señor de la Villa, tras expulsar a los moriscos, concedió la Carta Puebla a un grupo de 4 cristianos.

A mediados del siglo XV estuvo a manos de Don Manuel Diez de Calatayud Segundo Barón de Andilla, cuyos escudos de armas se hallan esculpidos en la portada principal de la Iglesia de la Asunción de Andilla. Otra vez tras varios siglos pasando por diferentes manos, en el siglo XVIII, consta Don Francisco Xavier de Marcilla, como señor territorial de la Baronía. Así en el siglo XIX la Baronía de Andilla continua en manos de la familia Marcilla.

La villa de Andilla (de dominio señorial), constituyó un enclave entre las villas reales de La Yesa y Lliria; el vizcondado de Chelva; los dominios eclesiásticos de Alcublas, Villar del Arzobispo. Desde el siglo XVIII Andilla ha mantenido su autonomía como pueblo de entidad propia. En su proceso de consolidación destacan las diversas modificaciones de frontera hasta que finalmente se ratifican el trazado de estos límites. En el siglo XVIII se produjo una reclamación por parte aragonesa basada en los privilegios anteriores a la fundación del Reino de Valencia que concluyó años más tarde, con una cesión de territorio que fijo la frontera del término municipal de Andilla en su actual configuración.